Google+ Apotecarium: Construye tu propio horno exterior para pan y pizzas

martes, 11 de febrero de 2014

Construye tu propio horno exterior para pan y pizzas

No hay nada mejor que cocinar tus propias pizas, pan y bollería en un horno de leña tradicional como éste. Además de ser estupendo para la cocción de alimentos sabrosos, el horno es un buen ejemplo de tecnología simple que no depende de combustibles fósiles para su uso. Además, solo necesitaremos materiales sencillos, naturales y reciclados para su construcción y leña para hornear.

Dimensiones 
El modelo de las fotos tiene 60 cm de diámetro. La puerta tiene un 63% de la altura de la cúpula, unos 26 cm de alto. La cúpula tiene 41 cm de alto. Esta medida es la más importante, ya que permite la ventilación del horno. Sirve para cocinar tres hogazas medianas de pan o dos pizzas de tamaño pequeño al mismo tiempo. Alcanza una temperatura de 700º C a las 2 horas de haberse encendido.



Cimientos
Un poco de arcilla, arena, paja, unos ladrillos, algunas botellas de vidrio vacías y bloques viejos de cemento son todos los materiales que necesitamos para construir nuestro propio horno panadero. Los cimientos se edifican a partir de bloques de cemento, unos trozos de piedra unidos con argamasa, Excavamos y cimentamos hasta una altura de 1 a 1,10 metros que es la ideal para cocinar.




Zona de cocción
Se hace con una capa aislante de botellas de cristal sobre un mortero de paja y arcilla encima de los cimientos y dentro de un anillo de barro. Dejamos secar la arcilla.







Una vez seco el mortero, tapamos las botellas con más mortero de paja y arcilla y dejamos secar de nuevo. Cubrimos toda la zona con ladrillos refractarios unidos con argamasa.












Arco de la entrada del horno 
Antes de la construcción de la cúpula, fabricaremos una puerta con arco de medio punto de ladrillos rojos, pegados con argamasa o mortero de arena y arcilla. La puerta se debe dejar abierta mientras la leña está ardiendo y el horno se está calentando para permitir la entrada de aire con oxígeno y, por tanto, la combustión, y que el aire caliente y el humo puedan salir, aunque también se le puede añadir otra puertecilla para favorecer la circulación del aire dentro del horno o una chimenea, como tienen los hornos más grandes.

Colocamos 17 ladrillos sobre una plantilla cortada a la misma medida del arco. La anchura del de la foto es de 31 cm.












Rellenamos los huecos de los ladrillos con argamasa y dejamos secar.














Puerta del horno
Fabricamos una puerta de madera maciza con tirador para nuestro horno con las medidas de la plantilla  del arco.








Cuando estemos horneando, la tendremos cerrada para favorecer la cocción.

Bóveda
La bóveda, fabricada con una mezcla de arena húmeda y arcilla en proporción de 3 partes de arena y 1 de arcilla, fue construida cuidadosamente en torno a arena húmeda cubierta con papel de periódico mojado tras el arco de ladrillos.







Cubrimos la bóveda por dentro y fuera con papel de periódico hasta que se seque.








Extraemos la arena, una vez seca, por la puerta.



















Rodeamos la bóveda con una capa aislante de unos 10 cm, a base de paja y arcilla para que el horno conserve el calor interno y la cocción sea mejor. Cuanto más grosor tenga la capa aislante, mayor tiempo mantendrá el calor y más panes y pizzas podremos hornear.





Cuando la capa aislante está seca le podemos dar un revoque final con argamasa.













Ponemos leña dentro, lo encendemos y cuando la leña se haya consumido, retiramos las cenizas hacia atrás y sobre los ladrillos refractarios ponemos los panes o las pizzas para hornear. Para ello necesitaremos una pala larga de madera, como las de los profesionales... (Esta foto es de otro horno que aún no ha sido revocado con argamasa).



¡Esa pizza tiene que estar deliciosa!










Agradecimientos por el artículo y fotos, que son de Taringa.net y aguasdecauri.blogspot.com 

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